Jeff Kravitz/FilmMagic

Amy Winehouse: los excesos que inspiraron su música y provocaron su muerte

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A nueve años del fallecimiento de una de las cantantes más icónicas de las dos últimas décadas, recordamos el impacto de su voz

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Millones de posibilidades, y coincidir con la voz de Amy Winehouse , una cantante que prácticamente murió con el corazón roto y reflejó lo que estaba sintiendo a través de su música. Una vida de excesos que fue cayendo en un espiral que la terminó matando hace nueve años, pero que nos entregó decenas de interpretaciones tan honestas como ella siempre lo fue en sus letras.

Fue el 23 de julio, pero del 2011, cuando se daba a conocer que la británica había ingresado al triste y exclusivo club de los 27 junto a figuras como Jimi Hendrix o Janis Joplin. Su cuerpo fue encontrado en su departamento en Londres, Inglaterra, luego de sufrir una intoxicación etílica.

Las cosas por las que Amy Winehouse pasó de chica y sus intensas relaciones amorosas, provocaron que abusara de las drogas y el alcohol. Sus papás se divorciaron cuando tenía apenas nueve años y eso la marcó el resto de su vida. Años más tarde, cuando ya comenzaba a experimentar los frutos de la fama con el éxito de su disco, “Frank” (2003), conoció a Blake Fielder-Civil, con quien tuvo un tórrido romance que, de cierta forma, la hundió tan fuerte que, realmente, nunca pudo recuperarse.

La pareja frecuentaba bares de Londres y utilizaba drogas continuamente, Amy empezó a usar más cocaína con él y la relación se intensificó, a los tres meses, se tatuó “Blake” en el pecho. Su matrimonio duró dos años y fue autodestructivo, pero finamente terminó cuando Blake regresó con una exnovia con la que había engañado a Amy en varias ocasiones.

Esta separación rompió el corazón de Amy Winehouse como nunca antes y fue la que la inspiró a escribir “Back in Black” (2005), su último disco de estudio y uno de los temas más icónicos de su carrera, pues se trataba del retrato sonoro del infierno por el que pasó cuando terminaron. Las cosas no mejoraron, en 2007, Winehouse fue hospitalizada de urgencia por la combinación de drogas duras como heroína, crack, cocaína, ketamina y alcohol, situación descrita en una entrevista por la misma cantante como "uno de los momentos más aterradores" de su vida.

A pesar de que solo grabó dos discos de estudio, la voz al estilo desolador del jazz, su imagen desalineada e inspirada en los 50’s, y la actitud y sensibilidad de Amy Winehouse, cautivaron al mundo entero. Lamentablemente, estaba enfrentando el lado oscuro de la fama, mientras que lidiaba con la presión por hacer un tercer disco de estudio, también comenzó a perder peso por la bulimia ocasionada por su depresión, además de presentar cambios de humor y volver al uso de pastillas.

Antes de fallecer, estaba intentando dejar de beber, aunque nunca estuvo muy de acuerdo con la idea de la rehabilitación. Eso lo dejó muy claro en uno de sus más grandes hits, “Rehab”, donde decía que se había negado a recibir ayuda para detener su consumo de drogas y alcohol. Un mes antes de su muerte, en junio del 2011, ofreció uno de sus peores conciertos en Serbia, debido a que subió al escenario completamente borracha.

Según su padre, Mitch Winehouse, su hija llevó una vida demasiado intensa y al final, eso fue lo que la llevó a la ruina. “Todo lo que Amy hizo lo hizo en exceso: bebió en exceso y también se desintoxicó en exceso”, declaró a CNN. Su causa de muerte fue confirmada como una intoxicación etílica accidental y no hallaron sustancias ilegales en su sangre, además de que en ese momento estaba batallando contra el síndrome de abstinencia.

En diciembre del 2011 se lanzó el primer álbum póstumo de la británica, “Lioness: Hidden Treasures”, una recopilación de covers y algunas canciones inéditas. También se estrenó “Body & Soul”, dueto que hizo con Tony Bennet y que fue lo último que grabó antes de fallecer.

A casi una década de su muerte, la música de Amy Winehouse perdura. El personaje que fue en el escenario y lejos de ellos, la convirtió en una de las cantantes de jazz pop más importantes de la historia, a pesar de su corta edad. Cantó desde pequeña pero su carrera duró 11 años y fue interrumpida en varias ocasiones por sus problemas personales, los cuales fueron su principal inspiración para escribir como lo hacía y transmitirlo en los escenarios.