Gwen Stefani responde a las críticas de su era Harajuku: “Soy japonesa”

La cantante y diseñadora estadounidense ha sido acusada por apropiación cultural.
Por: Katia Rodríguez Rodríguez
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Getty Images
Gwen Stefani y las Harajuku Girls
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Una de las cantantes que ha impuesto moda con su estética desde hace dos décadas ha sido sin duda Gwen Stefani, quien fue una de las primeras en convertirse en empresaria a través de su línea de moda L.A.M.B. a través de la cual ha extendido sus conceptos visuales a través de ropa, perfumes, peluches y accesorios.

Una de sus eras más conocidas fue la Harajuku, que surgió a partir del lanzamiento de su primer disco en solitario “Love. Angel. Music. Baby.” La artista pop-punk retomó varios elementos japoneses a través de su vestuario y accesorios, además que se hizo acompañar en sus videos musicales, presentaciones en vivo, entrevistas y alfombras rojas por las Harajuku Girls, compuesto de cuatro mujeres japonesas o con raíces japonesas.

Si bien en su momento impuso moda la era Harajuku al grado que Stefani continuó trayendo de vuelta este concepto a lo largo de su carrera como solista, a través de su línea de moda e incluso creando la serie animada “Kuu Kuu Harajuku” y algunas personas de la comunidad asiática dijeron sentirse representadas por primera vez, con el paso de los años ha sido acusada de apropiación cultural, al retomar elementos de otra cultura a la cual no pertenece para impulsar su carrera y éxito profesional, y por reforzar los estereotipos negativos hacia la comunidad al crear a las Harajuku Girls como damas de compañía.

En una reciente entrevista con la revista Allure, con motivo del catorceavo aniversario de su colección de fragancias Harajuku Lovers y el lanzamiento de su línea vegana de maquillaje GXVE Beauty, la intérprete de ‘Hollaback Girl’ respondió a las críticas que sigue recibiendo por retomar elementos de las subculturas que se encuentran en el distrito de Harajuku de Tokio.

Gwen Stefani compartió que su amor por Japón comenzó gracias a su papá –de origen italoamericano– que trabajaba en Yamaha, compañía que le permitió viajar de California al país nipón durante 18 años. “Esa fue mi influencia japonesa y esa era una cultura que era tan rica en tradición, pero tan futurista (con) tanta atención al arte, los detalles y la disciplina, y fue fascinante para mí”.

Ella recuerda que las “historias de artistas callejeros disfrazados de Elvis y mujeres elegantes con cabello colorido” que le contaba su papá causaron una fascinación en ella al grado que, ya en su adultez, viajó a Harajuku donde se dijo a ella misma “Dios mío, soy japonesa y no lo sabía’”. “Mientras esas palabras parecían flotar en el aire entre nosotros”, relató la periodista Jesa Marie Calaor respecto a la entrevista, Gwen Stefani agregó “Lo soy, ya sabes”.

La vocalista de No Doubt procedió a explicar que hay una “inocencia” en su relación con la cultura japonesa, refiriéndose a sí misma como una súper fan. “Si (la gente) me va a criticar por ser fan de algo hermoso y compartirlo, entonces creo que no se siente bien”, dijo.

“Creo que fue un hermoso momento de creatividad... un momento de juego de ping-pong entre la cultura Harajuku y la cultura estadounidense”, explicó. “Debería estar bien inspirarse en otras culturas porque si no se nos permite, entonces eso está dividiendo a las personas, ¿verdad?”.

Más adelante la periodista Jesa Marie Calaor escribió que Gwen Stefani afirmó dos veces durante la entrevista que era japonesa y una vez que ella se veía “un poco como una niña del condado de Orange, un poco como una niña japonesa, un poco como una niña inglesa”. También dijo que se identifica con las comunidades hispánicas y latinx de Anaheim, California, lugar donde ella creció. “La música, la forma en que las chicas se maquillaban, la ropa que vestían, esa era mi identidad”, explicó. “A pesar de que soy italoamericana, irlandesa o lo que sea, me convertí en eso porque esa era mi gente, ¿verdad?”.