Foto: Esteban Calderón

Una extraña en Francia: Por qué Carla Morrison se alejó para encontrarse como artista

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Cómo practicar el amor propio la llevó a renacer en un país que no habla su idioma y donde escribió 'No Me Llames', su nuevo sencillo

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Como el ciclo de la vida, Carla Morrison continúa creciendo como persona y como artista en una nueva faceta donde muestra el origen de su fuerza femenina. Aunque por ahora no tiene todas las respuestas, tiene muy clara la postura que refleja en su nuevo sencillo “No Me Llames”, donde cambia el desamor y la eterna melancolía de sus canciones por un "no me busques, no me escribas, se acabó".

“Hija, a ti no te parieron acompañada”, dijo entre risas la orgullosa originaria de Baja California, citando (e imitando su voz) desde París, Francia, el recordatorio de su mamá que la inspiró un poco a escribir este tema que habla acerca de “tomar las riendas de tu vida y de lo que tú quieres hacer, al cortar todas esas cosas que no te hacen bien", según nos explicó Carla Morrison en entrevista telefónica. “Yo vine al mundo sola y no voy a estar intentando a fuerza algo con alguien que no me trata bien”.

“No me llames" es una decisión firme a no regresar a una situación o persona que tanto te dañó, una temática diferente a lo que le hemos escuchado antes a la compositora de “Déjenme Llorar”, “Hasta la Piel” o “Te Regalo”, donde era la romántica con el corazón siempre roto; este cambio en especial se debe a su decisión de alejarse de los reflectores para escribir algo diferente a lo que caracteriza su carrera.

“Después de que me encontré cara a cara con la fama, los conciertos, la valoración pública y el bullying, perdí mi voz interior, ya no me era tan clara… Tuve que pausar mi carrera y mi vida, todo lo detuve para mudarme a París y eso me ayudó a darme cuenta quién soy”, aseguró la artista, que encontró en la ciudad de Francia un escape de los estímulos que constantemente la perseguían en México, pues desde el 2017 tomó un descanso de los escenarios por estos motivos.

Esto le dio la oportunidad de pasar tiempo sola en un país donde no conoce el idioma, no tiene amigos y puede pasar desapercibida entre la gente. “Subirme al metro y que nadie me conociera”, deseaba para su paz mental y pudiera recordar su verdadero yo que reflejaría una nueva etapa musical donde surge “No Me Llames”, sencillo más movido y positivo que sus creaciones pasadas.

“Algo que pasaba en mi música antes es que siempre estaba en la tristeza, en la melancolía de lo que no fue y ya no quiero estar en esa narrativa, quiero hablar desde donde como mujer me acepto, como persona y lo qué puedo dar al mundo" detalló, agregando que es una sensación con la que espera motivar a otras mujeres a escoger lo que quieren y seguir una forma de vida emocionalmente estable.

Carla Morrison acepta que “No me llames” tiene un toque mucho más pop, global y movido no tan basado en una guitarra o un piano. Al mismo tiempo lo celebra, ya que su inesperado sonido es un reflejo positivo de quién es ahora con el aprendizaje que ha adquirido desde que se volvió una de las compositoras más respetadas de México, ganadora de dos premios Latin Grammy, a la que injustamente le han tirado mucho hate en redes sociales.

Uno de los factores que contribuyó a que se sintiera en casa son los buenos tratos que recibe en París, un lugar que no la conoce como una figura pública, si no que simplemente es reconocida como músico, sin la fama o cosas que alimenten al ego.

"En Francia los artistas tienen un lugar tan especial en la historia, cultura y en la vida de la gente, entonces vine a encontrarme, pero también a conocer personas que me aceptan, me celebran y conocí otro amor que no sabía que necesitaba", dijo sobre lo que la ayudó a sobrellevar los malos momentos en el pasado.

En realidad, esta canción es la segunda parte de cuatro actos que, para Carla, representan un “Renacer”, el principal concepto de su próximo disco. El primero fue “Ansiedad”, tema inspirado en su propia experiencia y manera de ver el trastorno que ha tenido desde los 9 años de edad, el cual decidió compartir para darle más voz a los problemas de salud mental.

“Sí me daba ‘cus cus’ porque decía 'esto es súper profundo y personal'”, confesó en la entrevista telefónica. Como todo trastorno, es algo que da miedo de aceptar, sin embargo, esto fue algo que le dio fuerza para escribir el tema. “Pero sabía que el sacrificio valía la pena. Sabía que mucha gente se iba a sentir vista y más acompañada”, agregó acerca de su intención del nuevo proyecto que tiene en manos, que nos deja una importante reflexión dicha por Carla Morrison:

Sobre regresar a México, Carla Morrison no rechaza la posibilidad, pero tampoco lo tiene claro. Extraña los tacos y que la consientan. “Me gusta mucho la Ciudad de México y viví ahí siete años, pero me encanta el hecho de ponerme en situaciones nuevas para crear desde perspectivas diferentes, quisiera mudarme a distintos lugares, componer desde otros sitios y sobre todo, desde la incomodidad que te hace recordar tus capacidades humanas… no quisiera reducir mi arte por estar cómoda, porque en México estoy muy cómoda”, reflexionó.