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Así es volver a las salas de cine después de un año de pandemia

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La 'nueva normalidad' hizo que los cines regresaran muy diferentes a lo que estábamos acostumbrados.

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Cuando hace poco más de un año nos dijeron que estaríamos encerrados por un tiempo, la mayoría de la población no se imaginó que sería por tanto. Parecía que solo serían tres semanas de quedarnos en casa y de cambiar un poquito nuestras vidas... poco a poco nos fuimos dando cuenta de que la 'normalidad' ya no existía y cosas tan simples como ir a un bar o ver una película, se transformaron en actividades que por meses fueron imposibles de realizar.

Aunque la pandemia no se ha ido mágicamente, hemos empezado a ver cómo algunos negocios han encontrado la forma de regresar, claro que con un montón de cambios para adaptarse a las medidas de seguridad.

A quienes más trabajo les ha costado volver, además de la industria de los eventos en vivo, es a los cines, de hecho, no han regresado en su totalidad, muchas sucursales siguen sin abrir en todo el mundo y en varios lugares de México tuvieron que cerrar instalaciones completas por el daño económico que les causo la pandemia.

En cuanto el semáforo cambió para que los cines en el país pudieran abrir de vuelta, muchos se preguntaron cómo serían las medidas que tomarían para lograrlo, cómo cambiaría la experiencia de ir al cine y si podríamos seguir comiendo palomitas y nachos mientras vemos una película.

¿Cómo es ir al cine tras un año de pandemia?

Volver a una sala de cine, es... toda una experiencia. Para empezar, si recuerdas el cine como un lugar abarrotado con filas y filas de gente esperando por su comida, te encontrarás ahora con un escenario muy diferente.

No solo hay menos personal en el cine, al verse reducido el acceso a la gente, se siente como si fueras a una función de las 12 de la tarde en tiempos normales.

Si extrañas las bebidas de maquina del cine... vas a seguir haciéndolo un buen rato, pues, por seguridad e higiene, ahora te dan refrescos de botella. Las palomitas y el resto de la comida aún se sirven igual, aunque no puedes evitar esa sensación de querer llegar a tu butaca lo más pronto posible para que nadie tosa, estornude o respire alrededor de ellas.

El cubrebocas no te permiten quitártelo en las áreas fuera de la sala y, de hecho, tampoco adentro, a menos que sea para comer. Una vez que termines de chupar el queso de los nachos que quedó en tus dedos, es momento de volver a cubrir tu nariz y boca.

Adentro de la sala verás cintas y separaciones muy bien marcadas para asegurarse de que la sana distancia se respete. Encontrarás también que varias filas están bloqueadas por completo; además, en cada fila están libres dos asientos y después hay otros dos que no se pueden ocupar, para separar del siguiente par. O sea, aunque fueras con tu familia, digamos 4 personas, tendrían que sentarse dos y dos, no hay forma de que se sienten juntos.

¿Recuerdas el montón de tráilers y comerciales que veíamos antes de iniciar una peli? Bueno, ahora se les unen videos en donde te explican los protocolos y cómo funciona la "nueva normalidad", en cada sala hay empleados del cine junto a las puertas, para ayudarte en caso de que necesites salir y, básicamente, para revisar que no se haga desorden y que la gente respete la división de los asientos.

También están verificando que todos lleven sus cubrebocas en todo momento, es decir, no puedes aplicar la de decir "ya apagaron las luces, me lo quito y nadie se da cuenta". Además de esto, a la hora de terminar la película, los empleados del lugar organizan fila por fila, desde adelante, para salir de forma ordenada y con distancia... o sea, si vas a ir al cine, necesitarás más tiempo del que te tomaba antes.

Recomendaciones

La verdad, pensar en regresar al cine no es fácil. En un año nos hemos desacostumbrado a un montón de cosas, no solo a usar pantalones y peinarnos para trabajar, incluso socializar en persona ahora es rarísimo, por lo que estar en una sala de cine con otras 20 personas por hora y media sí puede resultar muy estresante.

Tal vez necesites hacerlo poco a poco, probar si te sientes cómodo con el regreso y no querer hacer todo como era antes. Si crees que te vas a estresar mucho y no podrás disfrutar la película, no compres palomitas (sí, sabemos que suena muy triste). La experiencia del cine no es la misma sin tus palomitas gigantes y un refresco bien helado, pero tal vez también quieras reconsiderar la bebida, o por lo menos su tamaño, para evitar ir al baño del lugar y sentir que estás en un ambiente más controlado.

Piensa también en los demás, todos hemos pasado por unos meses muy difíciles, ponerte el tapabocas bien y seguir todas las medidas puede ayudar a los otros asistentes a disfrutar de la película y no sentir que tienen que estar cuidando su entorno cada 3 minutos.

Distraerse y echarle un vistazo a la sala cada cierto tiempo es completamente normal, probablemente te descubras haciéndolo varias veces... no pasa nada, básicamente estamos aprendiendo, de nuevo, cómo ir al cine.

¿Y si no me siento listo para regresar al cine... cómo veo las películas?

Regresar a la normalidad va a ser algo que suceda con pequeños pasos, y probablemente pasará un buen rato para que podamos volver a ir al cine sin cubrebocas y sentarnos al lado de un extraño que se ríe y tose por tomarle tan fuerte a su refresco.

Mientras eso pasa, cada vez son más las cintas que se están estrenando de manera digital y casi al mismo tiempo que su lanzamiento en cines. El Snyder's cut de La Liga de la Justicia , por ejemplo, fue lanzada de manera simultánea en cines y plataformas, mismo caso que los más recientes filmes de Disney o incluso documentales como el de Billie Eilish.

El chiste es que te sientas cómodo, tal vez el cine no es una prioridad para ti, pero, si decides asistir, puedes estar seguro de que no encontrarás un mar de gente ni descontrol a tu paso.