Sean Connery, quien dio vida al primer James Bond en la historia, falleció a los 90 años de edad.

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La historia que llevó a Sean Connery a odiar ser el primer 'James Bond'

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El primer "Agente 007" es recordado por sus fans como alguien especial, pero para el actor, el personaje terminó siendo una carga

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Este 31 de octubre el mundo del entretenimiento sufrió la triste noticia de la muerte del actor que dio vida al primer James Bond, Sir Sean Connery, quien falleció a los 90 años de edad. Sin embargo a pesar de siempre ser recordado por su interpretación del Agente 007, él lo terminó odiando.

A pesar de haber alcanzado la fama internacional dando vida al sofisticado y galante agente británico, el actor escocés no disfrutó mucho de interpretarlo, sobre todo en las últimas cintas que filmó.

En 1967, cuando se disponían a grabar la quinta película de James Bond, Solo Se Vive Dos Veces, Sean Connery estaba cansado de interpretarlo porque le parecía que le personaje no evolucionaba y harto de hacer lo mismo, comenzó a tener tensiones con el entonces productor Albert R. Broccoli.

Según The Telegraph, la situación escaló a tal punto que el actor se encerraba en su camerino cada vez que el productor llegaba. Esto provocó que al terminar la filmación, Sean le pidiera a la producción que le aumentaran su sueldo de 750 mil dólares a un 1 millón y que le dieran el 25% de las ganancias de la taquilla. Éstos rechazaron su oferta y la sexta cinta se filmo con otro actor.

Sin embargo, a pesar de no haber cedido ante las exigencias del artista, luego de que la interpretación por George Lazenby no fuera bien recibida, Sean Connery fue recontratado para la séptima cinta de James Bond Diamantes para la Eternidad. Su regreso a esta cinta, más que por ganas de regresar a ser el Agente 007, fue para que la productora le diera luz verde a dos proyectos en los que quería participar, entre las cuales se destaca The Offence.

Todo esto, sumado a que el nivel de fama que alcanzó los hizo sufrir de un acosador que los siguiera a todos lados y de paparazzis que lo acompañaban hasta en los baños públicos, hicieron que el gran papel de Sean Connery terminara siendo un martirio para el actor.

El hartazgo del artista escocés, nacido en 1930, llegó a tal punto que según The Guardian , en alguna ocasión llegó a declarar que detestaba al personaje.

"Siempre he odiado a ese maldito James Bond. Me gustaría matarlo", declaró según el medio británico.

Su carrera en el mundo de la actuación terminó en el 2012, después de 58 años de haber estado en la industria; su último proyecto fue darle voz a Sir Bill en la cinta animada homónima.

Lamentablemente, el actor murió mientras dormía durante la mañana de este 31 de octubre en las Bahamas. Descanse en paz.