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Carta de amor a One Direction: lograron que mi lado rockerillo y mi lado pop hicieran la paz

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Desde cómo salí del "clóset directioner", hasta cumplir mi sueño de conocer a Niall en persona, ser directioner ha sido toda una aventura

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Estoy segura de que todos recordamos la primera vez que vimos o escuchamos a One Direction . Algunos fans tuvieron la suerte de conocerlos desde sus audiciones para The X Factor , mientras que otros oyeron de ellos hasta que lanzaron su primer disco.

Todos hemos vivido la experiencia directioner de forma diferente, pero creo que es porque la magia de la banda le llegó a cada uno de nosotros en el momento que más lo necesitábamos.

One Direction entró a mi vida un 22 de diciembre de 2011, recuerdo cada detalle de ese momento: iba en el asiento trasero del coche con mis dos primas menores. Yo tenía 21 años y ellas unos 12 o 13 años. Mi prima movió su celular y en la pantalla vi la foto de un chico de ojos azules y cabello castaño alborotado.

“Valeria, ¿quién es ese?”, “se llama Harry Styles, está en una banda que se llama One Direction, ¿los conoces?”. Para cuando terminó ese viaje en coche, había nacido una nueva directioner.

Ahora lo pienso y me da risa, pero me tomó tiempo aceptar que era fan de la banda. Estaba en la universidad y sentía que era música para un público mucho más joven. A veces bromeo con que fui “directioner de clóset” por muchos meses; pero mientras más escuchaba su música, leía sobre ellos y veía todo lo que hacía el fandom, me di cuenta que era una estupidez esconder que me gustara tanto una banda.

One Direction nos ha enseñado a todos cosas distintas con sus canciones, y a mí, a mis 21 años, hicieron lo que ninguna otra banda había hecho por mí: me enseñaron que era momento de dejar de “jugarle al rockerillo” y simplemente disfrutar la música, porque ¿a quién le importa qué canciones me gustan? y ¿qué me importa a mí si mis gustos musicales no son los mismos que los de los demás?

Y creo que parte de ser directioner es eso, no se trata solo de escuchar sus canciones y cantarlas; de hecho, conozco a muchos fans que no hablan inglés y, aún así, aman a la banda con todo su corazón. Ser directioner va más allá del lenguaje, se trata de una experiencia que conecta personas alrededor del mundo, y de ver cómo, ante nuestros ojos, los sueños de cinco chicos se volvieron realidad. Cinco chicos que nos enseñaron que decir en voz alta quiénes somos y qué queremos, puede llevarnos muy lejos.

En retrospectiva, One Direction me ha enseñado un montón de cosas, incluso sin que me de cuenta. Pensar en Harry Styles me motiva a ser una mejor persona, a colaborar para crear un mundo más amable; y Louis ha sobrevivido a cosas tan fuertes, y sin embargo se toma el tiempo para estar con sus fans y agradecerles por todo.

Soy una persona afortunada, aunque nunca logré verlos en vivo como banda, hay experiencias con ellos como solistas que han marcado mi vida; recuerdo mucho la primera vez que Harry vino como solista a México, fue un evento pequeño en el Lunario del Auditorio Nacional. El día anterior habían sido los atentados durante el concierto de Ariana Grande en el Reino Unido.

Harry habló de lo ocurrido, nos pidió dedicar un minuto de silencio a las víctimas y nos dijo que al ser un evento que había pasado tan cerca de su ciudad, se sentía muy triste. Se disculpó porque no podía cantar mucho rato, sentía que no era el momento después de lo que había pasado, pero prometió que pronto regresaría a nuestro país. Cantó cinco canciones, pero el ambiente se sentía tan cálido y la energía que reinaba el lugar era de admiración y cariño por la persona que estaba sobre el escenario. Creo que ese ha sido uno de los mejores conciertos de toda mi vida.

Hace unos meses tuve la oportunidad de hablar con Niall, ese día también está grabado en mi memoria a la perfección… la verdad, cuando llegó, me dio mucho miedo que resultara ser una persona grosera o inaccesible, pero desde el primer minuto me mostró que no lo era. En ese instante, mi corazón directioner latió como loco, bromeamos sobre su amor por la letra “Ñ”, me habló de lo increíbles que son los fans en México y creo que nunca voy a olvidar cómo pronunció “¿tienes un quita pelusa?”cuando su asistente se acercó antes de que comenzara la entrevista.

De regreso a mi trabajo, después de esa plática, solo podía pensar en lo orgullosa que estaba de él; me parecía una locura, tengo 30 años, nunca nos habíamos visto en persona y no es mi primo o mi hermano; aún así, sonreí al pensar en lo lejos que él había llegado, en lo feliz que me hacía que cumpliera sus sueños y en cómo, yo estaba cumpliendo los míos.

Me parece increíble que hayan pasado diez años desde que se formó la banda. Siento que es algo que pasó apenas ayer y, al mismo tiempo, sucedió hace una eternidad. Cada que vuelvo a escuchar sus canciones me emociono, me gana la nostalgia y las ganas de verlos juntos; al mismo tiempo, ver sus proyectos como solistas me llena de alegría por lo lejos que han llegado.

Al final del día, lo que pasó con One Direction es que, si bien, ya no son una agrupación, siguen siendo las personas encantadoras que se robaron nuestros corazones. Continúan siendo talentosos, cumpliendo sus sueños y dejándonos ser parte de eso… y es por esa razón que el fandom sigue siendo tan fuerte como el día uno.

Podrán pasar otros 10, 20 años... a estas alturas, estoy segura que ni yo, ni ningún otro directioner, piensa dejar de apoyar a Harry, Louis, Niall, Liam y Zayn. Porque como ya lo dicen en “History”: tenemos mucha historia juntos y no hay que dejarla ir, después de todo, siempre podemos crecer esa historia y, de alguna manera, vivir para siempre.